Tarjetas revolving: qué son, cómo funcionan y por qué pueden salir tan caras
Las tarjetas revolving son una modalidad de crédito que permite aplazar las compras y otras cantidades utilizadas mediante cuotas periódicas. A medida que se devuelve una parte del capital, ese importe vuelve a quedar disponible para utilizarlo nuevamente.
A primera vista puede parecer una forma cómoda de financiación: utilizas dinero cuando lo necesitas y después pagas una cuota mensual. El problema aparece cuando esa cuota es demasiado baja en relación con la deuda y con los intereses aplicados.
En ese escenario puedes pagar durante meses o incluso años mientras el capital pendiente disminuye muy lentamente.
WELP no ofrece tarjetas revolving. WELP ofrece créditos online directamente, con un importe y unas condiciones que el cliente debe revisar antes de formalizar la financiación. Cada solicitud se analiza individualmente y la aprobación está sujeta a evaluación.
Qué es una tarjeta revolving
Una tarjeta revolving funciona mediante una línea de crédito renovable.
La entidad establece un límite, por ejemplo 1000 €, 2000 € o 3000 €, y el cliente puede utilizar parte de ese dinero para realizar compras, retirar efectivo u otras operaciones permitidas por el contrato.
La cantidad utilizada no tiene que devolverse necesariamente en su totalidad al final del mes. Se aplaza mediante cuotas periódicas.
La característica principal es que el crédito se vuelve a generar a medida que amortizas capital.
Por ejemplo:
- tienes un límite de crédito de 1500 €;
- utilizas 600 €;
- empiezas a devolver la deuda mediante cuotas mensuales;
- una parte de cada cuota se destina a intereses y otra a reducir el capital;
- el capital que vas devolviendo puede volver a quedar disponible.
Por eso se habla de crédito revolving o renovable.
Cómo funciona una tarjeta revolving paso a paso
Aunque las condiciones dependen de cada contrato, el funcionamiento general suele seguir una estructura parecida.
- La entidad concede un límite de crédito.
- El cliente utiliza parte del crédito.
- La deuda se devuelve mediante cuotas periódicas.
- Se aplican intereses sobre el saldo correspondiente.
- La parte del capital amortizada vuelve a quedar disponible.
- Si se realizan nuevas compras, la deuda puede volver a aumentar.
La cuota puede establecerse como una cantidad fija mensual o como un porcentaje de la deuda, dentro de las condiciones previstas por la entidad.
El elemento realmente importante no es solo cuánto pagas cada mes, sino cuánto capital consigues amortizar con esa cuota.
Por qué una tarjeta revolving puede tardar tanto en pagarse
El principal riesgo aparece cuando la cuota elegida es muy pequeña.
Una parte de la cuota se utiliza para pagar intereses y otros conceptos aplicables. Solo la cantidad restante reduce realmente el capital pendiente.
Si la cuota es baja, puede ocurrir algo parecido a esto:
- pagas todos los meses;
- una parte importante del pago corresponde a intereses;
- el capital disminuye muy lentamente;
- el plazo de devolución se alarga;
- sigues utilizando el crédito disponible;
- la deuda vuelve a aumentar.
Esta combinación puede provocar que una deuda aparentemente pequeña termine manteniéndose durante mucho tiempo.
Una cuota mensual baja no significa necesariamente que el crédito sea barato. Antes de valorar una revolving hay que observar cuánto capital se amortiza, durante cuánto tiempo se pagará y cuál será el coste total.
Ejemplo sencillo de una tarjeta revolving
Imagina que utilizas 1000 € de una tarjeta revolving y seleccionas una cuota reducida.
Cada mes pagas, pero parte de esa cantidad se destina a intereses. Si la amortización del capital es pequeña, después de varios meses puedes haber realizado numerosos pagos y seguir debiendo una parte considerable de los 1000 € iniciales.
Si además continúas utilizando la tarjeta mientras existe deuda pendiente, el plazo puede alargarse todavía más.
Por eso no basta con preguntar:
“¿Cuánto pagaré al mes?”
También deberías saber:
- cuánto debes actualmente;
- qué TAE tiene el crédito;
- cuánto capital amortizas con cada cuota;
- cuándo terminarías de pagar si no realizas nuevas disposiciones;
- cuánto dinero acabarías pagando en total.
Diferencia entre tarjeta revolving, tarjeta de crédito y débito
| Producto | Cómo funciona | Principal aspecto a vigilar |
|---|---|---|
| Tarjeta de débito | Las compras se cargan normalmente contra el saldo disponible en la cuenta. | Controlar el saldo disponible. |
| Tarjeta de crédito con pago a fin de mes | Las operaciones se acumulan y se pagan posteriormente según la modalidad contratada. | No gastar más de lo que podrás pagar en la fecha correspondiente. |
| Tarjeta revolving | La deuda se devuelve mediante cuotas y el capital amortizado vuelve a quedar disponible. | Intereses, cuota demasiado baja y duración de la deuda. |
| Préstamo personal | Se concede una cantidad determinada que debe devolverse según las condiciones acordadas. | Coste total, plazo y capacidad para asumir la devolución. |
Diferencia entre una revolving y un préstamo personal
Aunque ambos productos implican financiación, funcionan de forma diferente.
En un préstamo personal se concede normalmente una cantidad determinada para devolverla conforme a un calendario y unas condiciones previamente establecidas.
En una tarjeta revolving existe una línea de crédito que puede reutilizarse conforme se devuelve capital.
Esto hace que la evolución de la deuda pueda ser menos intuitiva, especialmente si:
- se continúa utilizando la tarjeta;
- la cuota es reducida;
- los intereses son elevados;
- se añaden nuevas disposiciones;
- el cliente no comprueba regularmente el capital pendiente.
Para una necesidad puntual, es importante estudiar si realmente necesitas una línea de crédito renovable o una financiación limitada a una cantidad concreta.
Qué es la TAE de una tarjeta revolving
La TAE es uno de los datos fundamentales para entender el coste de una financiación.
No debes valorar una tarjeta únicamente por la cuota mensual.
Dos productos pueden permitirte pagar 50 € mensuales y, sin embargo, tener costes y duraciones completamente diferentes.
Antes de contratar revisa:
- TAE;
- tipo de interés;
- comisiones aplicables;
- saldo utilizado;
- cuota mensual;
- cantidad destinada a amortizar capital;
- duración estimada;
- importe total que terminarías pagando.
Cuándo puede considerarse usurario el interés de una revolving
No existe una TAE universal a partir de la cual todas las tarjetas revolving sean automáticamente usurarias.
Para analizarlo debe compararse el interés pactado con el tipo medio correspondiente a este tipo de operaciones en el momento de la contratación.
La jurisprudencia del Tribunal Supremo ha establecido para los créditos revolving un criterio según el cual existe una diferencia notable cuando el interés pactado supera en más de 6 puntos porcentuales el tipo medio de referencia correspondiente.
Esto significa que no es correcto afirmar simplemente:
“Toda revolving con una TAE superior al 20 % es ilegal”.
El análisis requiere conocer, entre otros elementos:
- la fecha del contrato;
- la TAE pactada;
- el tipo medio de referencia aplicable;
- las características concretas del producto.
En contratos antiguos también puede ser necesario determinar cuál es la referencia estadística adecuada para realizar la comparación.
Usura y falta de transparencia no son lo mismo
Este punto es importante.
Una tarjeta puede ser analizada desde diferentes perspectivas jurídicas y usura y transparencia son cuestiones distintas.
Usura
Se centra fundamentalmente en analizar si el interés resulta notablemente superior al normal del dinero para el producto correspondiente, teniendo en cuenta los criterios jurisprudenciales aplicables.
Falta de transparencia
La transparencia analiza si el consumidor recibió información suficiente para comprender realmente el funcionamiento y las consecuencias económicas del sistema revolving.
Entre otros aspectos puede ser relevante si el cliente pudo comprender:
- que contrataba un crédito renovable;
- cómo se calculaba la cuota;
- que una cuota pequeña podía alargar considerablemente la amortización;
- que el capital podía disminuir muy lentamente;
- que seguir utilizando la tarjeta aumentaría nuevamente la deuda;
- el impacto económico de los intereses;
- la posible duración de la relación de crédito.
Por tanto, que un interés no sea considerado usurario no significa automáticamente que cualquier otra cuestión relacionada con el contrato quede descartada.
Cómo saber si tienes una tarjeta revolving
No siempre aparece la palabra “revolving” de forma destacada en el nombre comercial de la tarjeta.
Para comprobarlo revisa:
- el contrato;
- la información precontractual;
- los extractos mensuales;
- el área de cliente;
- la modalidad de pago seleccionada.
Algunas señales habituales son:
- pagas una cantidad fija todos los meses;
- la deuda no se liquida completamente al final de cada periodo;
- el saldo pendiente genera intereses;
- puedes modificar la cuota dentro de determinados límites;
- el capital devuelto vuelve a quedar disponible;
- la deuda continúa durante muchos meses;
- el contrato menciona crédito revolvente, revolving o pago aplazado.
Qué información debes recibir sobre tu revolving
Un usuario de crédito revolving debe disponer de información suficiente para entender la evolución de la deuda.
Durante la vigencia del contrato resulta especialmente útil conocer:
- el capital actualmente dispuesto;
- la cuota aplicada;
- los intereses generados;
- el importe que realmente reduce la deuda;
- la fecha estimada de finalización si no vuelves a utilizar el crédito;
- el importe total que acabarías pagando en esas condiciones.
Si no entiendes cómo evoluciona la deuda, puedes solicitar a la entidad información detallada sobre el crédito.
Un buen indicador: si después de muchos meses pagando no sabes cuánto capital queda pendiente ni cuándo terminarás de devolverlo, revisa la documentación del producto antes de seguir utilizándolo.
Qué ocurre si aumentas la cuota de una revolving
Cuando no existen nuevas disposiciones y el resto de condiciones se mantienen, aumentar la cantidad destinada a devolver la deuda puede permitir amortizar más capital y reducir el tiempo durante el que se generan intereses.
Por ejemplo, una cuota mayor puede:
- reducir más rápidamente el principal;
- acortar el plazo;
- disminuir el coste acumulado de los intereses.
Pero no debes aumentar la cuota hasta una cantidad que no puedas pagar.
La solución debe ser compatible con tu presupuesto mensual.
Qué hacer si llevas años pagando una revolving
Si has realizado pagos durante mucho tiempo y la deuda apenas ha disminuido, empieza por recopilar información.
Solicita o revisa:
- contrato original;
- TAE;
- fecha de contratación;
- extractos;
- historial de disposiciones;
- historial de pagos;
- intereses cobrados;
- capital pendiente;
- comisiones aplicadas;
- modalidad de pago.
Con esta información podrás entender mejor qué parte del dinero pagado ha reducido realmente el capital.
Cómo reclamar una tarjeta revolving
Si consideras que existe un problema con el contrato o con la información recibida, el primer paso es reunir toda la documentación.
Después puede ser necesario analizar:
- la fecha de contratación;
- el interés aplicado;
- el tipo medio correspondiente;
- la información precontractual;
- cómo fue comercializado el producto;
- qué explicaciones recibió el cliente;
- cómo funcionaba la cuota;
- los pagos realizados.
No todas las tarjetas revolving son automáticamente nulas y no todas las reclamaciones tienen el mismo fundamento.
Si la cantidad es importante o existen dudas sobre usura, transparencia o cantidades cobradas, puede resultar conveniente obtener asesoramiento jurídico especializado antes de iniciar una reclamación.
¿Se puede reclamar una revolving ya pagada?
El hecho de que actualmente no exista saldo pendiente no permite responder automáticamente si puede o no plantearse una reclamación.
La respuesta dependerá, entre otros factores, de:
- qué se pretende reclamar;
- el fundamento jurídico;
- la fecha del contrato;
- la documentación disponible;
- los pagos realizados;
- los plazos aplicables al caso concreto.
Por eso, para una tarjeta antigua resulta especialmente importante conservar contratos y extractos.
Qué hacer si no puedes pagar la cuota
Ignorar el problema puede hacer que la situación empeore.
Si sabes que no podrás afrontar la próxima cuota:
- comprueba cuánto debes exactamente;
- deja de realizar nuevas disposiciones si puedes evitarlo;
- revisa el contrato;
- contacta con la entidad;
- solicita información sobre la evolución de la deuda;
- calcula qué cantidad puedes asumir realmente;
- evita contratar nueva financiación sin comprender cómo la devolverás.
Si recibes una propuesta para modificar las condiciones, comprueba por escrito cómo afectará al importe total, al plazo y a la cuota.
¿Conviene pedir un préstamo para cancelar una revolving?
Refinanciar una deuda puede tener sentido en determinadas circunstancias, pero no debe asumirse automáticamente que pedir otro préstamo resolverá el problema.
Antes de cambiar una deuda por otra compara:
- deuda pendiente real;
- TAE actual;
- TAE de la nueva financiación;
- coste total;
- plazo;
- cuota;
- comisiones;
- capacidad de devolución.
Una operación únicamente resulta útil si mejora realmente la situación y no crea una nueva deuda difícil de asumir.
Si estás valorando esta posibilidad puedes consultar nuestra guía sobre pedir un préstamo para pagar deudas.
Alternativas a utilizar una tarjeta revolving
La mejor alternativa depende del motivo por el que necesitas dinero.
Antes de utilizar una línea de crédito renovable puedes valorar:
- pagar directamente con ahorros cuando sea posible;
- aplazar el gasto si no es urgente;
- negociar directamente una factura;
- utilizar una modalidad de pago a fin de mes si puedes liquidarla completamente;
- analizar un préstamo con importe y condiciones definidas para una necesidad concreta;
- reducir el importe del gasto;
- evitar financiación si no existe capacidad de devolución.
No existe un producto financiero que sea automáticamente mejor para cualquier persona.
Lo importante es conocer previamente cuánto dinero necesitas, cuánto te costará y cómo vas a devolverlo.
WELP como alternativa para una necesidad puntual
WELP no funciona como comparador ni como intermediario entre diferentes prestamistas.
WELP ofrece créditos online directamente a sus clientes y analiza cada solicitud de forma individual.
Si necesitas financiación para un gasto puntual, el proceso funciona de manera digital:
- Seleccionas el importe que necesitas.
- Completas la solicitud con información correcta y actualizada.
- WELP evalúa tu solicitud y tu capacidad de devolución.
- Se determina si el crédito puede aprobarse.
- Revisas las condiciones antes de formalizarlo.
La presentación de la solicitud no garantiza la aprobación.
Antes de contratar debes comprobar que entiendes el importe, el coste y las condiciones aplicables y que podrás asumir la devolución sin comprometer tus gastos esenciales.
¿Necesitas financiación para un gasto puntual?
Puedes realizar tu solicitud directamente con WELP. Cada solicitud está sujeta a evaluación.
Qué revisar antes de contratar cualquier financiación
Tanto si estás valorando una tarjeta como un préstamo, no te centres únicamente en la cantidad que puedes obtener.
Antes de aceptar revisa:
- importe;
- TAE;
- intereses;
- comisiones;
- plazo;
- cuota o forma de devolución;
- importe total a devolver;
- consecuencias de un retraso;
- posibilidad de amortización anticipada;
- capacidad real para asumir el pago.
Una cuota aparentemente pequeña puede ocultar una financiación prolongada si apenas reduce capital.
Cuándo es mejor evitar nueva financiación
Antes de contratar una tarjeta revolving, un préstamo u otro crédito, analiza si el problema económico es realmente puntual.
Conviene evitar aumentar la deuda cuando:
- necesitas financiación todos los meses para gastos básicos;
- utilizas un crédito para pagar otro;
- ya tienes varias cuotas atrasadas;
- no sabes cuándo podrás devolver el dinero;
- prácticamente todos tus ingresos están comprometidos;
- la nueva financiación simplemente aplazará el problema.
En estas situaciones puede ser más útil revisar primero las obligaciones existentes y buscar alternativas que no generen una deuda adicional.
La clave de una revolving está en entender cómo evoluciona la deuda
Una tarjeta revolving no debe analizarse únicamente por el límite disponible o por la cuota mensual.
Lo realmente importante es comprender:
- cuánto capital utilizaste;
- cuánto capital queda pendiente;
- qué intereses estás pagando;
- cuánto amortizas cada mes;
- cuándo terminarás de pagar;
- cuánto habrás pagado en total.
Las cuotas reducidas pueden resultar atractivas, pero si amortizan muy poco capital pueden convertir una financiación inicialmente pequeña en una obligación de larga duración.
Si ya tienes una revolving, revisa periódicamente la evolución de la deuda y evita seguir utilizando crédito simplemente porque vuelve a aparecer como disponible.
Y si necesitas financiación para una necesidad puntual, valora productos cuyas condiciones puedas comprender y cuya devolución sea compatible con tus ingresos.